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Ha accedido a los Como te cuento - Proyectos e ideas de Juan Navidad y lacasadeltrueque.es archivos del weblog del día 2. Noviembre 2009.

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Archivo para 2. Noviembre 2009

Entrevista en vídeo a Nicolás Linares Sinasco

He estado de viaje tanto tiempo últimamente que tengo pendientes muchos contenidos, temas y vídeos de las semanas precedentes. En este caso os invito a conocer a un escritor de origen colombiano a quien conocí en Nueva York en mayo y al que volví a ver y escuchar recitar en la Feria del Libro Hispano Latina que se celebró en septiembre.

La que viene a continuación es una breve entrevista que le hice entre dos actividades literarias, pero en la que se ve muy bien cómo es este creador impulsivo, vitalista y dotado de una gran fuerza positiva y transformadora. Con todos ustedes… Nicolás Linares Sinasco:

El bar la Herradura y el turismo de calidad

Me váis de decir que saco un tema peculiar, pero me apetecía tratar este asunto porque he estado pensando sobre ello las últimas semanas, aprovechando mis viajes.

Mi familia se hizo cargo de un bar hace muchos años, en Lemona, un pueblo de Vizcaya.  El nombre entonces era Bar La Herradura, ahora es un restaurante. Se trataba de un establecimiento pequeño, con una zona de barra -en forma de herradura- y, dentro, a cocina y un comedor para unas 25-30 personas.

A la derecha de la foto, el Bar La Herradura, en Lemona

En esta foto del año pasado se ve cómo es el barrio sencillo en que está ubicado el negocio. Entonces era uno más de los decenas de establecimientos del pueblo, de en torno a 3000 habitantes. Este bar lo había gestionado antes mi hermano el mayor, pero al cambiar de ocupación, mi madre pensó que nos podíamos hacer cargo de él. Mi madre estaba omnipresente casi todo el día y en la barra lo llevaban principalmente mi hermano Ander y Rosi y yo me ocupaba de cerrarlo cada noche, tras llegar del instituto -a veces a las tantas- y los fines de semana lo hacíamos a turnos, y esos días festivos también ayudaba mi hermano Rober.

Os cuento todo esto porque me sirve de metáfora para referirme a lo que se suele conocer eufemísticamente como “turismo de calidad”. No es otra cosa que un negocio enfocado a una clientela con cierto poder adquisitivo, por ejemplo, en turismo rural, alojamientos en general o restaurantes. Parece que todo el mundo quiere hacerse con ese público que no abunda tanto, pero que es más apetecible. Incluso se suele bromear e incluso referirse despectivamente al turista rural de apartamentos que va a pasar los días y se lleva la compra de casa, como algo lleno de vulgaridad.

En nuestro bar teníamos las puertas abiertas. Por la mañana, a las 9 en punto dábamos  los primeros desayunos a un grupo de trabajadores fijo y otros ocasionales. Luego llegaba la gente que tomaba el café con su pieza de bollería. Avanzaba la mañana y, como es típico, llegaba la gente a tomar su vino, moscatel o vermouth antes de comer. También dábamos comidas a muchos trabajadores, pero también habían comido personas de profesiones liberales, como médico, que se quedaban encantados. Después llegaba la hora de los cafés, muchos de ellos completos, es decir, con café, copa y puro. Por la tarde la gente se tomaba sus cañas, con los pinchos de mi madre. A esa hora el comedor se llenaba entonces de gente que echaba la partida. Por la noche también dábamos cenas. Y después poníamos una película de vídeo (a veces dos). La gente tomaba cubatas o el café de después de cenar.

Los fines de semana Rober vendía muchísimas chucerías a los peques del barrio, que no querían en otros bares. Y en verano también se hacía cargo de los helados. Muchas mañanas de sábado o domingo hacíamos patatas bravas gratis con la consumición, muchos jóvenes venían a tomarse el porrón de cerveza y los días de partido de fútbol (del Lemona CD) o en fiestas, el bar se abarrotaba…

En resumen, nuestro negocio no estaba enfocado sólo a un tipo de público, sino a todos en general. De esta manera no nos pillamos los dedos. Ese modelo es el que tengo hoy con mi empresa, Dinamización de ideas, donde expongo mis productos y servicios y mis potenciales clientes eligen y contactan conmigo. No sé si servirá a otras personas, empresas o proyectos, pero para mí aquellos años de trabajo duro e ilusionante me enseñaron muchas cosas…

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